Historias

Hecha de sombra y de silencio

21 de junio de 2026 · Ines Silvia Macarena Lambert

Mary Shelley (1797–1851) es conocida mundialmente por Frankenstein, pero su obra es mucho más amplia y profunda. Fue hija de William Godwin, filósofo precursor del pensamiento anarquista, y de Mary Wollstonecraft, autora de Vindicación de los derechos de la mujer (1792), uno de los primeros textos del feminismo moderno. Su madre murió al darla a luz, hecho que marcó a Mary de por vida con un sentimiento de culpa que se filtra en su escritura.

De todas las novelas y relatos que Mary Wollstonecraft Shelley dejó en manuscrito, solo una novela corta, Mathilda, está completa. Se conserva tanto en borrador como en copia final. En esta historia, como en toda la escritura de Mary Shelley, hay mucho de autobiográfico: sería difícil encontrar una obra más reveladora de sí misma. Para comprender el carácter de Mary, especialmente tal como ella se veía a sí misma, así como su actitud hacia Shelley y Godwin en 1819, este relato es un documento importante. Aunque la trama principal —la del amor incestuoso del padre por su hija, su suicidio y el consiguiente retiro de Mathilda de la sociedad a un brezal solitario— no es, en ningún sentido, autobiográfica, muchos de sus elementos están tomados de la realidad. Los tres personajes principales son claramente la propia Mary, Godwin y Shelley, y sus relaciones pueden reorganizarse fácilmente para corresponderse con la realidad.

El contexto biográfico es inseparable de la obra. Mary Shelley escribe Mathilda en un momento muy complicado de su vida, después de perder, con pocos meses de diferencia, a sus dos hijos. La escritura fue una forma de procesar ese duelo devastador. El vínculo con su madre también es notable. El análisis del primer esbozo, titulado The Fields of Fancy, revela que Mary Shelley tomó como punto de partida el libro inacabado de su madre, The Cave of Fancy. Al igual que su madre, la protagonista Mathilda idealiza a la madre fallecida.

Por muy personal que fuera la historia, Mary Shelley esperaba que se publicara, pues evidentemente creía que los personajes y las situaciones estaban suficientemente disfrazados. En mayo de 1820 la envió a Inglaterra por medio de sus amigos los Gisborne, con la petición de que su padre se encargara de su publicación. Sin embargo, Mathilda, junto con su borrador titulado The Fields of Fancy, permaneció inédita entre los papeles de Shelley. Aunque las referencias de Mary a la obra en sus cartas y en su diario despertaron cierta curiosidad entre los estudiosos, esta también permaneció sin ser examinada hasta hace relativamente poco tiempo.

Este aparente descuido se debió, en parte, a las circunstancias que rodearon la distribución de los papeles de la familia tras las muertes de Sir Percy y Lady Shelley. Una parte de ellos fue a la Biblioteca Bodleiana, donde pasó a integrar una colección reservada que, según los términos del testamento de Lady Shelley, solo se abrió a los investigadores bajo ciertas restricciones. Otra parte fue a la sobrina de Lady Shelley y, posteriormente, a sus herederos, quienes durante un tiempo no pusieron los manuscritos a disposición para su estudio. Una tercera parte fue a Sir John Shelley-Rolls, sobrino nieto del poeta, quien dio a conocer mucho material importante de Shelley, aunque no la totalidad de los manuscritos dispersos. En esta división, los dos cuadernos que contenían la versión final de Mathilda y una parte de The Fields of Fancy fueron a Lord Abinger; el cuaderno que contenía el resto del borrador, a la Biblioteca Bodleiana; y algunas hojas sueltas con añadidos y revisiones, a Sir John Shelley-Rolls. Afortunadamente, ahora todos los manuscritos son accesibles a los investigadores, y es posible publicar el texto completo de Mathilda junto con aquellas adiciones de The Fields of Fancy que resultan significativas.

Los tres cuadernos son semejantes en su formato. Uno de los cuadernos de Lord Abinger contiene la primera parte de The Fields of Fancy, desde el Capítulo 1 hasta el comienzo del Capítulo 10, a lo largo de 116 páginas. La parte final ocupa las primeras cincuenta y cuatro páginas del cuaderno de la Biblioteca Bodleiana. Luego hay una página en blanco, seguida de tres páginas y media tachadas, que parecen ser una variante del final del Capítulo 1 y del comienzo del Capítulo 2. A continuación aparece una versión revisada y ampliada de la primera parte de la narración de Mathilda (el Capítulo 2 y el comienzo del Capítulo 3), con una interrupción entre el relato de su niñez en Escocia y la breve descripción de su padre tras su regreso. Finalmente, hay cuatro páginas de un nuevo comienzo que fue utilizado en Mathilda. Este es un borrador extremadamente tosco: la puntuación se limita en gran medida al guion, y hay muchas correcciones y modificaciones. Los fragmentos de los Shelley-Rolls, veinticinco hojas o tiras de papel, suelen corresponder a añadidos o revisiones de The Fields of Fancy: muchos de ellos están numerados y algunos están señalados para insertarse en el manuscrito del cuaderno de Lord Abinger. La mayoría de los cambios fueron incorporados a Mathilda.

El segundo cuaderno de Abinger contiene el borrador completo y la versión final de Mathilda, en 226 páginas. Es, en su mayor parte, una copia en limpio. El texto está puntuado y presenta relativamente pocas correcciones, la mayoría de ellas, al parecer, resultado de una revisión final realizada para evitar la repetición de palabras. Algunas adiciones están escritas en los márgenes. En varias páginas se han pegado, sobre las líneas correspondientes del texto, tiras de papel que contienen revisiones evidentes, muy posiblemente procedentes originalmente de los fragmentos Shelley-Rolls. De vez en cuando aparece un pasaje tachado, y algunas palabras y frases también lo están para dar lugar a una revisión. Después de la página 216, se recortaron del cuaderno cuatro hojas que contenían la conclusión de la historia. Estas aparecen, con las páginas numeradas de la 217 a la 223, entre los fragmentos Shelley-Rolls. A continuación del recorte figura una versión revisada, correspondiente a las páginas 217 a 226.

El modo de contar la historia en la versión final difiere radicalmente del de la versión preliminar. En The Fields of Fancy, la historia de Mathilda se sitúa dentro de un marco fantástico. La autora es transportada por el hada Fantasia a los Campos Elíseos, donde escucha el discurso de Diotima y conoce a Mathilda. Esta le cuenta su historia, que concluye con su muerte. En la versión final, ese marco irreal y en gran medida irrelevante se descarta: Mathilda, al acercarse su muerte, escribe para su amigo Woodville todos los detalles de su trágica historia que nunca había tenido el valor de contarle en persona.